La oración y el culto, alma de la Hermandad
Celebrada durante la Cuaresma en honor a Nuestro Señor Jesús de la Humildad, esta función es el acto central de la vida corporativa interna de la Hermandad. Se aplica en sufragio de los hermanos y familiares difuntos, siendo precedida por un Solemne Quinario de preparación.
En el día de la Inmaculada Concepción, la Hermandad celebra una Solemne Función en honor a María Santísima del Dulce Nombre, renovando la devoción mariana de los hermanos y el vínculo de la cofradía con su titular mariana.
Tres días de culto solemne en honor a la Titular Mariana, que culminan con el tradicional Besamanos, acto de especial devoción en el que los hermanos y fieles se acercan a venerar a la Virgen.
Acto en el que se bendicen e imponen las medallas a los nuevos hermanos, por tradición de Hermandad, este acto se realiza el viernes del Quinario en Honor a Ntro. Señor Jesús de la Humildad", incorporándolos formalmente a la vida de la Hermandad. Es el momento en que la cofradía se prepara espiritualmente para el gran acontecimiento del año: la Semana Santa.
En fechas próximas al Corpus Christi, la Hermandad realiza una Función Solemne al Santísimo Sacramento. Así mismo, la Corporación se une a la procesión del Corpus que organiza el Excelentísimo Cabildo Metropolitano de la Ciudad de Zaragoza.
Desde su aprobación en el Capitulo General Extraordinario celebrado en Noviembre de 2025. La Hermandad realiza un Vía Crucis Cuaresmal con el Señor Jesús de la Humildad, portado en andas y con un cortejo devocional por las calles del barrio.
La principal manifestación pública de la Hermandad es la Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, acto corporativo de carácter penitencial y evangelizador en el que los hermanos participan con recogimiento y respeto. Es el momento en que la cofradía sale a las calles para compartir su fe con la ciudad de Zaragoza.
Durante la Semana Santa se celebra un Vía Crucis penitencial por las calles de la feligresía, portando la imagen de Nuestro Señor Jesus de la Humildad junto a las insignias procesionales de la Cofradía. Un acto de recogimiento y meditación sobre la Pasión de Cristo.
En la tarde del Viernes Santo, la Hermandad se incorpora a la procesión del Santo Entierro participando con todos sus pasos titulares y enseres, en el lugar que le corresponda dentro del cortejo procesional, acompañando a Cristo en el misterio de su muerte.